martes, 10 de julio de 2007


Sigo el sendero de la oscuridad.

Ya no distingo el bien del mal.

Oigo una voz en lo lejano...

Y no la puedo alcanzar.

Todo es extraño, sin comprensión.

Las luces se apagan en esa canción.

Y sigo girando en mi mundo irreal

Y ya nada me hace llegar.

Y puedo sentir tu sombra.

Me alcanza, me besa, me abraza.

Tus pasos inundan el silencio

De este mundo de dolor.

Ya nada más tiene sentido.

Y puedo sentir el eco de tu voz

Que viene hasta mí y se va lejos.

Y decir que no cuando es que sí.

No sé cuánto más servirá eso.

Tus ojos oscurecieron mi realidad...

Y ya no hay vuelta atrás.

No hay comentarios.: