jueves, 9 de agosto de 2007


Regálame una estrella,

la más brillante del cielo,

esa que ves desde tu ventana.

Yo te regalaré la luna,

la que veo desde la mía,

y te muestro por fotos.


Las noches tienen otro aroma

desde que las comparto contigo.

El tiempo pasa más rápido

y hasta la música suena distinta.


Y pienso en tus ojos,

tu sonrisa,

tu voz…

Y puedo volver a creer,

volver a soñar.

Ahora sé que el mundo

no termina tras las piedras,

que sigue el camino,

y quiero que me acompañes.


Las horas se me hacen eternas

hasta saber que estás ahí.

Me hiciste volver a sonreír…

Quédate un momento más,

y en un abrazo tuyo

llévame en la noche a volar.