
Regálame una estrella,
la más brillante del cielo,
esa que ves desde tu ventana.
Yo te regalaré la luna,
la que veo desde la mía,
y te muestro por fotos.
Las noches tienen otro aroma
desde que las comparto contigo.
El tiempo pasa más rápido
y hasta la música suena distinta.
Y pienso en tus ojos,
tu sonrisa,
tu voz…
Y puedo volver a creer,
volver a soñar.
Ahora sé que el mundo
no termina tras las piedras,
que sigue el camino,
y quiero que me acompañes.
Las horas se me hacen eternas
hasta saber que estás ahí.
Me hiciste volver a sonreír…
Quédate un momento más,
y en un abrazo tuyo
llévame en la noche a volar.
