
Sigo el sendero de la oscuridad.
Ya no distingo el bien del mal.
Oigo una voz en lo lejano...
Y no la puedo alcanzar.
Todo es extraño, sin comprensión.
Las luces se apagan en esa canción.
Y sigo girando en mi mundo irreal
Y ya nada me hace llegar.
Y puedo sentir tu sombra.
Me alcanza, me besa, me abraza.
Tus pasos inundan el silencio
De este mundo de dolor.
Ya nada más tiene sentido.
Y puedo sentir el eco de tu voz
Que viene hasta mí y se va lejos.
Y decir que no cuando es que sí.
No sé cuánto más servirá eso.
Tus ojos oscurecieron mi realidad...
Y ya no hay vuelta atrás.


