martes, 30 de enero de 2007


Desde un abismo las palabras susurran histéricas,
Gritan en silencio, luchan por salir y ver la luz…
Trato de explicarles que sólo hay oscuridad allá afuera,
Pero no me quieren escuchar.
Todo lo envuelven las sombras de tu nombre.
Y te recuerdo en una noche extraña.
Y tus pasos me aturden en el vacío…
Necesito abrir los ojos que mantuve cerrados todo este tiempo.
Necesito decirte tantas cosas que callé.
Necesito saber… saber tantas cosas que no sé.
Necesito descubrir qué hay detrás de tus palabras.
Necesito ver más allá de tu mirada
Y volver el tiempo atrás
Y emborracharme de tu voz.
El cielo esta noche se vuelve tan lejano.
Las horas ya no pasan, son eternas.
Y te sigo esperando aunque no sepa por qué.
Y quisiera romper el silencio que nos une.
Quebrar las ataduras que nos alejan.
Recostarme a tu lado, mirar en tus ojos
Y finalmente sentir que te encontré.
Poder descansar y dormir al fin.
Sentir la paz que tanto soñé…

Ángel llévame en vuelo rasante entre tus brazos.
Déjame sentir el roce de tus dedos,
Tu aliento en un susurro que me haga ya no despertar.
Ángel llévame volando lento.
Hazme percibir el gélido sentido de tus manos.
Muéstrame la luna como nadie la ve.
Ángel llévame volando hacia la noche eterna.
Descorre el velo del día que ya jamás será.
Enséñame a por siempre soñar.
Pero ángel mío, no me sueltes,
Aférrate a mi, no quiero temer,
La noche es tan dulce…
Tu voz me puede conducir entre la oscuridad,
Tus lágrimas me pueden ahogar…
Ángel llévame en vuelo rasante entre tus brazos.
Ven con tu magia y llevame volando hacia el final.
Es mi alma quien te llama…
Quien ya no quiere despertar…

Hazte brisa en la noche
Y golpea en mi ventana.
Hazte brillo de luz de luna
Y refléjate en mis ojos.
Hazte melodía en el viento
Y envuélveme de música.
Y si es posible, en un acorde
Rodéame con tus manos
En un abrazo infinito.
Lleva tu mirada al cielo
Para poder recordarte al mirar las estrellas.
Regálame el sonido de tus palabras
Para soñar cada noche tu voz.
Pero hazte brisa en la noche
Y llena cada espacio vacío,
A cada dolor, remiéndalo,
A cada sonrisa, hazla eterna,
Y en la música, embriágame
De tu mirada, de tus manos, de tu piel,
Que me mareo y las horas pasan,
Y entre palabras
Comienza a amanecer…

La noche te envuelve y en susurros te llama
Y tu ser entero transfigura
La luz de la pálida luna.
La estrella enciende el brillo en tus ojos
Y el viento me trae en melodías tu voz.
Presiento tus manos rozando las mías.
Recuerdo tus besos en borracha ilusión.
Y vuelve la música, la misma música
Una y otra y otra vez.
Tu nombre se lleva las sombras que había
Y el tiempo en silencio detiene su andar.
Y tu mirar sereno me lleva de viaje
Por tierras lejanas que no conocía.
Tus pasos seguros, tu voz encantada,
La miel de tus besos, tus ojos en flor.

lunes, 22 de enero de 2007



Quiero otra vez tener mis pies en el aire.
¿Cuándo fue acaso,
que caí en tierra firme?
¿Cuándo fue que desperté
de mi eterno letargo,
de mi ensoñación tranquila,
de mis juegos con hadas,
de mi mundo de magia?
¿Existe tal vez, algo
que me haga volver a soñar?
Necesito resucitar a esa vida,
volver a mi vida-cuento.
Volver a mi trance perdido.
Quiero otra vez tener mis pies en el aire...
¡Te necesito Campanita!
¡Quiero volar, ayúdame!
Necesito volver a mi mundo soñado.
Debo poder no volver a despertar...