
Acabo de descubrir
que no tengo defensa alguna.
Que caí como mágicamente
ante el encanto de tus ojos,
la ternura de tus besos,
la dulzura de tus palabras,
y el vértigo de tu música.
que no tengo defensa alguna.
Que caí como mágicamente
ante el encanto de tus ojos,
la ternura de tus besos,
la dulzura de tus palabras,
y el vértigo de tu música.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario